Nuestra Receta

Esta receta de nuestro proyecto de “traducción entre iguales basada en el procomún” está inspirada en las ideas de muchos cocineros, y algunas de ellas están extraídas de las propias obras que traducimos. En este sentido, ha sido de especial ayuda el recetario sobre producción entre iguales basada en el procomún que ofrece Yochai Benkler en La Riqueza de la redes (The Wealth of Networks)

HAMBRE

– Ten hambre de aprender e investigar.
– Busca a quienes comparten ese hambre. Es muy importante que difundas ampliamente tu convocatoria y que la abras a múltiples perfiles.
– Abre el apetito de experimentar cómo saciar cooperativamente tal hambre compartida.
– Si eres docente, tus estudiantes son (com)pinches propicios: busca una materia con miga y ábreles las puertas de la cocina.

INGREDIENTES PROCOMÚN

– Acepta solo productos con denominación de origen procomún.
– Puedes encontrar productos exquisitos de ilustres chefs cuya licencia Creative Commons te permite usarlos para realizar obras derivadas.
– Ofrece los platos derivados de dichos productos al procomún.
– La colaboración con otros proyectos basados en el procomún enriquecerá tu selección de productos.

UTENSILIOS DE COCINA

– Aprovecha las despensas informáticas de tus (com)pinches para almacenar tus productos de forma plenamente distribuida.
– Monta una cocina virtual para coordinar las aportaciones de todos los (com)pinches.
– Descarta ubicar dicha plataforma en despensas en la nube que te privan del control de tu producción. Móntate tu cocina virtual en servidores propios o de organizaciones afines.
– Emplea utensilios de cocina libres. Recomendamos específicamente coordinar el trabajo abriendo un grupo en la red social libre N-1 y emplear el editor cooperativo libre Etherpad que esta incorpora.
– Si te beneficias de utensilios libres, ayuda a que sus desarrolladores los mejoren y comparte con ellos un pedacito de tu tarta.

TRADUCCIÓN ENTRE IGUALES

– Trocea los ingredientes originales hasta obtener los módulos coherentes susceptibles de ser cocinados de modo independiente. En el caso de libros, puedes partir de la estructura de capítulos.
– Afina tus módulos hasta obtener trozos de distinta envergadura adaptados a la disponibilidad de los (com)pinches. Puedes contemplar la compartición de un mismo módulo y reservar a los más ocupados el papel de catadores del resultado final.
– Es fundamental que todos los (com)pinches registren sus hallazgos en el Recetario/Glosario comúnpara evitar la duplicación de esfuerzos.
– Plantéate aderezar el proceso cooperativo con una dosis de jerarquía para las funciones de grano más grueso: selección de materias primas y contacto con autores, convocatoria, diseño de la cocina virtual, coordinación virtual y presencial, revisión y organización de la difusión.
– El intercambio de recetas con otros proyectos similares enriquecerá tu repertorio de modos de hacer. Instituciones como el Laboratorio del Procomún son ideales para ello.
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