Hambre

La receta del proyecto de Traducciónes Procomún nace del hambre: hambre de aprender e investigar, hambre de compartir esa hambre y hambre de experimentar cómo saciarlas cooperativamente.

Nuestra hambre partió de un espacio institucional en principio propicio para la alimentación, el universitario y, más concretamente, de la asignatura Tecnología de la Comunicación Audiovisual, coordinada por Florencio Cabello en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga.

Su enfoque desde la perspectiva de la vinculación entre las redes de comunicación digitales, los movimientos de software libre y cultura libre y la reivindicación de un procomún informativo permitió al profesor despertar el apetito de sus estudiantes. De este modo, desde 2008 varias decenas de estudiantes voluntarios de la UMA vienen colaborando en el proyecto.

Junto a ellos, la incorporación del proyecto al Laboratorio del Procomún del Medialab-Prado nos motivó a compartir nuestra hambre con voluntarios de otras ciudades y no necesariamente vinculados a la universidad. Gracias a ello, nuestro proyecto se ha enriquecido con la participación de (com)pinches de diversas procedencias geográficas (incluso de fuera de España) y con distintos intereses (estudiantes, investigadores y profesores de otros centros, biólogos, comunicadores, economistas, antropólogos, tecnólogos, filólogos, gestores culturales… ¡e incluso traductores!).

Be Sociable, Share!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*